Esto forma parte de nuestra serie de Guías de Estilo de Yoga, explorando prácticas diversas y a los profesores que les dan vida. Tanto si estás profundizando en tu práctica actual como si estás descubriendo algo nuevo, estas guías están aquí para informar e inspirar. Esta edición presenta a la profesora de acroyoga Ashley Accad.
El acroyoga es una práctica dinámica en la que la confianza, la comunicación y el movimiento se unen para crear algo mayor que la suma de sus partes. Nacido de la fusión del yoga, la acrobacia y el masaje tailandés, el acroyoga invita a los practicantes a explorar el equilibrio y connection con una pareja. Es una práctica de colaboración lúdica, en la que dos cuerpos se convierten en un sistema cohesionado, moviéndose por el espacio con intención compartida y apoyo mutuo.
Para entender cómo vive esta práctica en la cultura del movimiento moderna, hablamos con Ashley Accad, profesora de acroyoga y educadora del movimiento con sede en San Diego. Con experiencia en porristas, yoga y una profunda curiosidad por diversas formas de movimiento, Ashley aporta a la práctica un enfoque accesible y empoderador.
El arte de moverse juntos
El acroyoga suele describirse como la mezcla perfecta de confianza, juego y fluidez. A diferencia del yoga tradicional, que es principalmente una práctica individual, el acroyoga requiere connection con una pareja para crear movimiento y equilibrio como uno solo. Lo que lo hace especial es la comunicación que exige, no solo con otra persona, sino contigo mismo.
“Cada postura es una conversación en lenguaje corporal, un ajuste constante y una conciencia compartida”, explica Ashley. “Cuando dos personas encuentran ese equilibrio, cuando la base y el flyer están completamente sintonizados entre sí, se crea ese hermoso estado de fluidez. Entras en ese estado compartido de enfoque y libertad en el que todo se siente ligero, sin esfuerzo, juguetón y divertido.”
En el acroyoga, los practicantes asumen distintos roles: la base sostiene desde el suelo y el flyer se mueve por las posturas en el aire. Estos roles van rotando, pero el corazón de la práctica sigue siendo el mismo: crear juntos algo que no sería posible en solitario.
Para muchos practicantes, el acroyoga se convierte en una puerta de entrada a una mayor autoconciencia y a connection interpersonal. La práctica ofrece beneficios físicos como una mejora de la fuerza, el equilibrio y la flexibilidad, pero su verdadero poder reside en lo que enseña sobre la comunicación, la vulnerabilidad y la confianza.

La práctica: qué esperar
Una sesión típica de Acroyoga comienza con calentamientos en pareja diseñados para fortalecer la confianza física y mental connection. Estos ejercicios, como apoyarse el uno en el otro y sostener el peso del compañero, ayudan a establecer la confianza y la conciencia corporal de una manera lúdica y sin mucho riesgo.
A partir de ahí, los practicantes pasan a posturas fundamentales, aprendiendo la alineación adecuada y las señales de comunicación. Señales verbales simples como “no” y “abajo” se convierten en herramientas esenciales para mantener la seguridad y respetar los límites de cada compañero. Muchas sesiones concluyen con terapéuticas en pareja, estiramientos suaves y apoyo que permiten a los compañeros devolverse algo mutuamente, reforzando la confianza y la connection construidas durante la práctica.
Construir la confianza
La confianza es la base del Acroyoga, y Ashley la aborda en capas: antes, durante y después de la práctica.
“Antes de empezar, me gusta establecer señales simples de comunicación, asegurándome de que todos se sientan seguros y escuchados. Respetar las palabras de los demás es el primer paso para construir confianza”, dice. “Una vez que estamos sobre la esterilla, los calentamientos en pareja nos ayudan a conectarnos física y mentalmente. Después de una práctica de Acroyoga, me encanta incorporar terapéuticas en pareja. Es una forma simple pero poderosa de terminar la sesión con gratitud, reforzando la confianza y la connection que construimos juntos”.
El Acroyoga pide a los practicantes trabajar dentro de sus propios límites y mantenerse presentes. Requiere comunicación honesta, paciencia y la disposición para navegar las diferencias, habilidades que trascienden con creces la esterilla.
“Cada tropiezo o malentendido se convierte en una oportunidad para conectar, reajustarse y profundizar la confianza, dentro y fuera de la esterilla”, señala Ashley.

Desmontando los mitos
Uno de los mayores conceptos erróneos sobre el Acroyoga es que necesitas una base masculina para practicarlo con seguridad. Esta creencia frena a muchas personas, especialmente a las mujeres, a la hora de probar la práctica.
“La verdad es que el Acroyoga trata de confianza, comunicación y conciencia corporal, no de género”, enfatiza Ashley. “Cualquiera puede ser base o flyer, y aprender a moverse juntos es lo que lo hace divertido, empoderador y accesible para todos”.

Dónde Begin
Para quienes sienten curiosidad por probar el Acroyoga por primera vez, el consejo de Ashley es simple: sé juguetón.
“Piénsalo como ser un niño en el parque, explorando, experimentando y divirtiéndote sin preocuparte por hacerlo ‘perfecto’. Acércate con curiosidad, ríete de las caídas, celebra las pequeñas victorias y permítete disfrutar del proceso”, dice. “Cuanto más abraces el juego, más te conectarás con tu compañero y con tu cuerpo, y ahí es donde realmente sucede la magia del Acroyoga”.
Encontrar una comunidad de apoyo o un profesor con experiencia puede marcar toda la diferencia, especialmente para los principiantes. Busca clases de introducción, talleres o encuentros diseñados para quienes comienzan. Estos espacios suelen enfatizar la seguridad, la comunicación clara y un entorno acogedor donde se anima a hacer preguntas.
Conoce a la profesora

Ashley Accad es una educadora del movimiento y profesora de Acroyoga con base en San Diego, California. Su estilo de enseñanza combina Acroyoga, acrobacia en pareja, yoga y prácticas de movimiento terapéutico, con un enfoque en crear felicidad, construir comunidad y ayudar a otras personas a reconectar con sus cuerpos de formas intuitivas y sin dolor.
Ashley lidera encuentros de Acroyoga aptos para principiantes en San Diego y ofrece retiros que combinan Acroyoga con surf, yoga aéreo y otras prácticas de movimiento. Su enfoque se centra en construir comunidad, celebrar connection y crear un espacio para que las mujeres exploren la fuerza y la diversión en entornos de apoyo.
Puedes obtener más información en ashleyacroyoga.com o seguir a Ashley en Instagram en @ashleyacroyoga.
Fotografía: Brianah Narag (@brianahmae_photography) y Haley Gates (@wildercollective)
